Dominicano asesina esposa a puñaladas y se suicida tirándose de octavo piso en edificio donde vivían

 
NUEVA YORK._ El dominicano Francisco J. Ferreiras de 69 años de edad, asesinó a puñaladas a su esposa Bernarda Ferreiras de 53, cuando ella estaba empacando sus maletas para viajar a la República Dominicana, en el apartamento que compartían en el edificio 2640 del boulevard Frederick Douglas en Harlem, el domingo a las 9:18 de la noche, en medio de una discusión por el viaje de la mujer.
 

Luego de asesinarla, cerró por dentro la puerta principal del apartamento situado en el octavo piso, una ventana, quitó el aire acondicionado y se tiró matándose instantáneamente en el pavimento.

La pareja residía en el boulevard Frederick Douglas en Harlem y el asesino suicida, sacó el aire acondicionado del soporte de la ventana, para lanzarse al vacío, dijo la policía.

Su cuerpo cayó en el estacionamiento del edificio.

La madre de la muerta, María Goris Almonte, estaba en el apartamento en el momento del asesinato – suicidio, pero no fue atacada por su nuero.

Los vecinos y conocidos de la pareja dominicana, reaccionaron conmocionados por la tragedia, y algunos dijeron que nunca se percataron de que entre los Ferreiras, había un historial de violencia doméstica.

La pareja procreó tres hijos y aparentemente ambos eran felices.

“Cuando los veíamos juntos, siempre sonreían”, dijo una vecina también dominicana que no se identificó.
Pero familiares de la Bernarda, dijeron que el hombre la había amenazado varias veces con matarla, antes de que la asesinara y se matara él.

Empero, la policía dijo que nunca fue llamada por ningún incidente de violencia doméstica al apartamento de los Ferreiras.

Maritza Carmona, otra de las vecinas dijo que oyó un golpe seco y escalofriante en el pavimento, cuando Ferreiras cayó.
"Pensé que alguien había tirado algo pesado desde el edificio", explicó Carmona.

"No puedo olvidar, porque lo único que oí fue esa joroba", agregó la vecina.

La esposa fue declarada muerta en el hospital de Harlem, dijo la policía.

Su marido fue declarado muerto en la escena, el estacionamiento al lado del edificio.

La víctima y su madre debían regresar a la República Dominicana, donde la mamá tiene una casa que la pareja había renovado recientemente, dijeron vecinos.

No está claro por qué el marido se enfureció por el viaje.

"Esto es sido una sorpresa, eran gente amable, solían pedirme que fuera a su apartamento a tomar café cuando me veían trabajando en su piso", dijo el superintendente del inmueble Luis Caraballo, que vive allí por 17 años.

"El marido estaba muy contento, tenía un nieto, por eso es que esto es una gran sorpresa para todos", dijo Caraballo.